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Uruguay

No hay dudas que Uruguay tiene, desde hace años, una clara política de impulsar mejoras logísticas y portuarias, y está claro también que aún no se ha logrado alcanzar un nivel de competencia que permita explotar el enorme potencial del país, pero hay otros problemas importantes que muchos empresarios piden resolver.

No hay dudas que Uruguay tiene, desde hace años, una clara política de impulsar mejoras logísticas y portuarias, y está claro también que aún no se ha logrado alcanzar un nivel de competencia que permita explotar el enorme potencial del país, pero hay otros problemas importantes que muchos empresarios piden resolver.
Es que son realmente muchos los inconvenientes que sufren los navieros y portuarios que pretenden operar en Uruguay ya que siguen existiendo muchas trabas, desorganización y según analistas consultados por este medio, un plan claro de desarrollo industrial nacional, lo que incluye a definiciones estructurales en el ámbito logístico.

Vale recordar que a fines de 2017, en materia portuaria, los terminales del Puerto de Montevideo dejaron al desnudo sus falencias al ocasionar graves pérdidas a navieras paraguayas debido a una demora caótica en la atención de barcazas y al consiguiente enojo por parte de las compañías guaraníes.
Tan grave fue el asunto que incluso provocó que varias empresas navieras del Paraguay emigraran a Buenos Aires, quitando una carga cuyo destino natural era Montevideo.

Pero los analistas nos insisten que esa situación no fue algo aislado. Ahora, más precisamente en la primera semana de julio, algunas determinaciones de la ANP generaron problemas al transporte de piedras desde Colonia hasta Zarate, pretendiendo que el transporte de este material se realice desde el puerto Juan Lacaze, de forma a que la ANP pueda cobrar por el servicio portuario, sin importar los sobrecostos que generan tanto a la empresa naviera como a la exportadora, poniendo en riesgo inclusive el contrato de transporte y una importante cantidad de mano de obra.

Y lamentablemente los problemas siguen porque hay que cronicar que si bien la firma Paraguaya Independencia Shipping Line invirtió U$S 4 millones en la adquisición de su buque Ro-Ro “INDIGO I”, para realizar el servicio de transporte de camiones, vehículos, contenedores y cargas generales desde Juan Lacaze a Buenos Aires y viceversa, autoridades de la entidad madre del ámbito portuario uruguayo aún no han permitido que opere incluso habiéndose mantenido previamente a la inversión una gran cantidad de reuniones y acuerdos. El presidente de la compañía paraguaya se mostró ofuscado con el impedimiento de realizar la operación tal cual se había acordado, más aún cuando dijo que la ANP no estaría permitiendo operar en Juan Lacaze y exige que se opere en Montevideo, generando fuertes costos extras a Independencia Shipping Line.

Estas idas y vueltas, contramarchas y desencuentros hace que, nuevamente en palabras de los expertos, Uruguay no termine de despegar y se aleje cada vez más de la idea de ser el Centro Logístico de la región.