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Fri, Apr

Para mejorar el control y la seguridad del transporte de carga, el gobierno uruguayo busca mediante un decreto, limitar “jornada de trabajo y descansos de los trabajadores del transporte terrestre de carga.

Para mejorar el control y la seguridad del transporte de carga, el gobierno uruguayo busca mediante un decreto, limitar “jornada de trabajo y descansos de los trabajadores del transporte terrestre de carga.

Según trascendió, en el proyecto se detalla que la jornada de trabajo no podrá ser mayor a 12 horas entre el principio y el final de la misma, ni superar las 48 horas semanales; así mismo, se destaca que los descansos entre jornadas no pueden ser inferiores a las 12 horas.

En palabras de Antonio Alvarez, integrante de la Comisión Fiscal de la Intergremial del Transporte Profesional de Carga (ITPC), este decreto de salir tal cual trascendió, es totalmente impracticable y criticó que se tomen decisiones "desde un escritorio" sin conocer más acerca de la cuestión.

Alvarez explicó que desde hoy, las entidades del transporte de carga empezarían una serie de reuniones para tratar de brindar alternativas y solucionar este conflicto (aún no materializado ya que el decreto no fue publicado y sólo es un proyecto) ya que de ponerse en práctica, aumentaría los costos del transporte de carga en el Uruguay.

El gremialista asegura que el decreto no beneficiaría a nadie puesto que está pensado para trabajar en distancias cortas, como la zona metropolitana, y se necesitarán 2 choferes por camión para hacer viajes largos.

El sobre costo, si se atiende a los dichos de Alvarez, se da debido a que los transportistas pasan muchas horas sin movimiento esperando para la descarga en los puertos o centros logísticos o en la carga en haciendas o campos, por lo que hace imposible que un camionero trabaje 48 horas semanales y se necesite mayor cantidad de personal por cada viaje, haciendo al flete hasta 3 veces más caro que el actual.

Desde la Asociación Uruguaya de Transportistas de Hacienda (Autha) coinciden con los gremialistas en que el decreto es inviable ya que no se adapta a la realidad, y criticó que medidas de este calibre no sean bien estudiadas antes siquiera de hacerse el borrador de un proyecto de esta magnitud.