Asia

La problemática de la fiebre amarilla no sólo afecta a la población latinonamericana, sino que hay posibilidades que este virus (o mejor dicho, los mosquitos que lo transmiten) viajen en barcos que hacen servicios entre nuestra región y otros mercados.

La problemática de la fiebre amarilla no sólo afecta a la población latinonamericana, sino que hay posibilidades que este virus (o mejor dicho, los mosquitos que lo transmiten) viajen en barcos que hacen servicios entre nuestra región y otros mercados.


Ante esta situación, en China se ha puesto en marcha un régimen de inspección mejorada en los puertos del país en un intento de prevenir la propagación del virus por los buques de navegación marítima.

La nueva legislación comenzó a regir desde el pasado 19 de enero y se espera se extienda por tres meses; se aplica a los buques y contenedores que llegan a los puertos chinos desde Nigeria, Perú y Brasil, exceptuando los puertos provenientes de Ceará, Rio Grande do Norte, Paraíba, Pernambuco, Alagoas y Sergipe.

Para que un buque pueda pasar estos estrictos controles, se les debe realizar una pormenorizada desinfección mientras que los miembros de la tripulación a bordo deben estar en posesión de certificados válidos de vacunación contra la fiebre amarilla, documentos que son exigidos por inspectores chinos en los puertos del gigante asiático.